Mi historia, mi pasión
Soy Maryna, tengo 32 años y llevo 15 dedicada a la hostelería. Para mí, este trabajo va más allá de servir; es un arte donde cuido cada detalle, el orden y, sobre todo, la experiencia de cada persona. Mi compromiso es ofrecer siempre lo mejor, con la responsabilidad y dedicación que me caracterizan.

Pasión por la excelencia
Me considero una persona responsable, organizada y con ese toque perfeccionista que me impulsa a hacer las cosas bien y con constancia. Disfruto de una vida tranquila, del tiempo en familia y de los paseos por la playa con mi perro; estos momentos son mi ancla, mi fuente de equilibrio y calma, incluso en los entornos laborales más exigentes. Siempre busco mejorar: entreno en el gimnasio, estudio español y tengo como objetivo sacarme el carnet de conducir. Creo firmemente en el crecimiento constante, en aprender cada día y en ser mejor profesional y persona que ayer.

Mi distintivo: la atención al detalle
Soy una profesional rápida, organizada y resolutiva. Me adapto con facilidad a los picos de trabajo, sé priorizar tareas y mantengo la calidad del servicio impecable, incluso en las horas punta. La hostelería me apasiona por su ritmo, su dinamismo y la posibilidad de trabajar con objetivos claros. Lo que realmente me diferencia es mi profundo cuidado por la experiencia del cliente. No me limito al servicio; me fijo en cada detalle, me anticipo a las necesidades de la persona y me aseguro de que se sienta cómoda y excepcionalmente bien atendida.

Mi visión: crecer contigo
Busco oportunidades estables en hostelería, en entornos donde se valore la experiencia, la responsabilidad y el trabajo bien hecho. Me gustaría formar parte de equipos organizados, con un buen ambiente laboral y un enfoque profesional hacia el cliente. Me interesa especialmente trabajar en proyectos donde pueda aportar mi experiencia, crecer dentro del equipo y seguir aprendiendo, ya sea en restaurantes, hoteles o establecimientos que cuiden los detalles y la calidad del servicio. Mi próxima gran meta profesional es seguir desarrollándome en hostelería, consolidar mi posición como una profesional de confianza y asumir más responsabilidades con el tiempo.
Mi viaje de resiliencia
Soy de Ucrania y mi vida cambió por completo a causa de la guerra. Llegar a España significó empezar de nuevo: un país nuevo, un idioma nuevo y una realidad totalmente distinta. En estos últimos cuatro años he vivido un cambio profundo, tanto personal como profesional. Tuve que adaptarme rápido, aprender, ser fuerte y seguir adelante sin perder mis valores ni mis ganas de trabajar bien. La hostelería fue el lugar donde volví a construir estabilidad. Me permitió demostrar quién soy: una persona responsable, constante y con experiencia, capaz de empezar de cero y crecer otra vez. Esta etapa me enseñó que puedo adaptarme a cualquier situación y salir más fuerte.